SIN OBSTÁCULOS…

Texto Bíblico: Proverbios 14:12

En estos últimos tiempos escucho cómo muchas personas dicen tener la aprobación de Dios en todos los aspectos de su vida, porque les va bien y no han encontrado obstáculo alguno en el camino que han elegido.

Así, si su negocio crece como la espuma, dice que Dios lo respalda y que fue Su voluntad ese negocio, aun cuando lo lleve a dejar de asistir los domingos a la casa del Señor, pero, como todo va bien, estoy caminando con su bendición.

En las relaciones interpersonales, si estamos rodeados de amigos, si sentimos que somos importantes para ellos, entonces, estas amistades son la voluntad de Dios para nuestras vidas, aun cuando ellas nos aconsejen de tal manera que enfríen nuestra relación con Dios.

En las relaciones sentimentales, atribuyo a Dios que ando en Su voluntad porque los que me rodean no se han mostrado adversos a esta relación, porque nadie me dice nada especialmente mi familia, por lo tanto, concluyo que si no hay obstáculo alguno, es la voluntad de Dios esta persona para mi vida.

Y así, se podría enumerar muchas situaciones en las que el ser humano piensa que Dios lo apoya porque en el camino no hay obstáculos…

Le voy a dar dos ejemplos de la Biblia en los que la voluntad de Dios no se encontraba en la ausencia de obstáculos.

Empecemos por Lot, el sobrino de Abraham. Cuando Lot decidió separarse de su tío no tuvo obstáculo alguno de él, al contrario, su tío le dio a elegir las tierras por donde marcaría sus dominios. Así, poco a poco Lot amplió su territorio y sus prósperos negocios lo llevaron a Sodoma, una ciudad cautivante en todo sentido, en especial para sus negocios. Como hasta ese momento no había obstáculos, decidió vivir allí con toda su familia. Pero, muy pronto Dios le mostraría que esa ciudad era su peor elección, ya que la misma era corrompida en todo sentido y no podía ser la última morada de él ni de los suyos.

Al final, en un acto de misericordia, Dios sacó a Lot y a su familia de la ciudad ya que la misma fue destruida. Lot lo perdió todo y tuvo que empezar desde cero…

Veamos el caso del rey David. Cuando él decidió tomar por mujer a una que no le correspondía haciendo abuso de poder, y para complicarlo todo envía a matar al esposo de ésta para ocultar su embarazo producto de su adulterio con el rey, él pensó que nada pasaría y que Dios lo respaldaría; total él fue elegido por Dios para ser rey de Israel. Las órdenes que un rey daba se respetaban y, como nadie había elevado su voz de protesta por estos actos, en pocas palabras, no había habido obstáculo alguno, entonces, iba por buen camino y todo iría perfecto en su vida.

Como todos hemos leído en este capítulo, Dios lo confronta por medio del profeta Nathan y le dicta una sentencia que marcaría la vida de él y de su generación: el primogénito de esa relación de adulterio moriría, la espada nunca se apartaría de su casa, y los problemas familiares lo marcarían toda su vida, además, del recuerdo triste y doloroso por lo malo que hizo…

Amigo lector, estos dos casos nos demuestran que el que no encontremos obstáculos en nuestros caminos y decisiones, no necesariamente tienen el respaldo de Dios. El silencio de Dios no siempre es aprobación…

Cuando de la voluntad de Dios se trata, debemos considerar que la misma nunca estará separada, divorciada o en contradicción con la Biblia que es Su Palabra. Si deseamos conocer si andamos en la voluntad de Dios debemos contrastar nuestros caminos con lo que dice Su Palabra.

Así, si el negocio que emprendemos nos aleja de su iglesia, de la comunión con los hermanos por medio de los cultos, en especial el domingo, entonces, ese negocio no ha sido dirigido por el Señor ya que en Su Palabra leemos que no debemos dejar de congregarnos. (Heb. 10:25)

Si las amistades que escogí enfrían mi relación con Dios, entonces, estas no son su voluntad porque en Su Palabra leemos que debemos buscar amistades que anden en nuestros mismos caminos. (Prov. 13:20)

Si la pareja que escogemos no profesa nuestra fe, solo simpatiza con el evangelio, entonces, no es la voluntad de Dios esta pareja ya que Dios en Su Palabra nos insta a no unirnos en yugo desigual con los incrédulos. (2 Cor. 6:14)

¿Cómo le va a usted en los caminos por donde transita?, ¿sus decisiones tienen respaldo en la Palabra de Dios?, ¿o está buscando acomodar sus decisiones y justificarlas con versículos de la Biblia para acallar su conciencia?

Nunca olvide que todo lo que el hombre sembrare, eso cosechará (Gálatas 6:7b), sea para felicidad o para tristeza y ruina. Y eso incluye las buenas o malas decisiones.

Finalmente, amigo (a), si este escrito lo ha confrontado con el camino equivocado que hasta ahora ha escogido en su vida, entonces, deténgase, no siga adelante. Humíllese ante la presencia del Señor para que Él enderece sus veredas, antes que sea demasiado tarde.

Recuerde que:

“Hay camino que al hombre le parece derecho;

pero su fin es camino de muerte”

(Proverbios 14:12)

¡Dios lo Bendiga!

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