Andar en Victoria

1 Corintios 15:57

Más gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano” 1 Corintios 15:57

De acuerdo a los parámetros de la Biblia, la vida cristiana es una vida de victoria y que triunfa en medio de las dificultades de la vida.

A los ojos de Dios la victoria es cuestión de carácter, no de cuanto logro obtener. Cualquier persona cuando todo le sale bien está contenta y se siente un “triunfador”, pero Dios se agrada más de aquél que aún en medio de su problema o dolor mantiene una actitud victoriosa. Esa actitud de victoria es la que necesitamos aprender, independientemente de las circunstancias que nos rodean.

Victoria es firmeza para no caer; constancia para no detenerse; crecimiento para no debilitarse. “Es la actitud interior de fe que nos impulsa a vivir independientemente de las circunstancias que nos rodean, creyendo en el cumplimiento de las promesas fieles de Dios”. La Biblia dice que el cristiano puede vivir en victoria constante: “Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.”

Dios nos impregna de victoria para que manifestemos en todo lugar olor a victoria. Como creyentes podemos caracterizarnos por tener una actitud diferente ante las adversidades de la vida.

La vida del Apóstol Pablo es un ejemplo de aquellos que vivieron una vida de victoria. Este hombre de Dios tuvo todo para ser un derrotado y miserable en su vida, pero de él fluía un espíritu de victoria.

No importa lo que usted hoy esté atravesando, por más difícil que parezca. Decida ahora mismo levantarse en el Nombre del Señor y adoptar una actitud victoriosa en medio de los tiempos difíciles. Esa es la actitud que el Señor espera de aquellos que anhelan llegar a disfrutar la bendición espiritual.

"Amado Padre, en medio de las dificultades y los apuros de la vida me levanto con el Espíritu de victoria en Cristo Jesús. Jamás estaré en derrota porque Tú estás conmigo, tu mano me sostiene y me lleva de victoria en victoria, pues tu ordenas mis pasos y apruebas mi camino. Gracias Señor. Amen"